Sunday, December 03, 2006

Otra realidad de la naturaleza I

En el Chaco litoraleño, hay esteros importantes, donde brota el agua de una tonalidad ocaso, pues la sombra otoñal de un caluroso abril aún persiste.
Los animales afloran y danzan al ritmo de los cayaquistas desesperados.
Las plantas son diversas, floridas y rústicas. Persiste en ellas un perfume de la región.
Los habitantes, abocados a la industria del corcho, tocan la flauta mientras un águila sobrevuela grandes pantanos, donde la sombra otoñal reververa en Iberá...
Cuando el río canta su amistad, los viajeros turistas chapotean jugando, y analógicamente imitan la música de un piano y una flauta dulce con sus cuerpos.
Un caimán se regocija, sonríe y disfruta de la plenitud de la vida. Entonces Dios se apiada de él y lo nombra Intendente de Resistencia. El caimán ha progresado, y otorgado a sus amigos de la selva, bienes que reclamaban en la municipalidad desde el año 84. Ahora el caimán y sus amigos rien y disfrutan en sus tiempos libres bajo el eterno sol sombreado de un Iberá distinto, guitarreado, y pacíficamente enraizado en el paisaje nacional.
El sol de otoño es ahora de verano, y los animales alcanzan el cielo y la gloria junto a la flora.

4 comments:

juan said...

No quiero adular pero no lo puedo evitar, que bueno Moro, que bueno. Ya le diré personalmente algunas cosas que me provocó su relato.

Arbusto said...

Maravilloso. La parte de la guitarreada es conmovedora. Te hace sentir por un instante una placida felicidad.

jan said...

excelente pq...asi seria el mundo platonico??... aunque muy realista una parte ...
en fin.. besos ...

afero said...

Me duele como argentino, que haya sido un caimán (animal exótico)el elegido para intendente, y no un yacaré. Mi patria, te están cambiando/o te han disfrazao, que es pior...